El Prana, la bioenergía que nos sustenta. Beneficios de reaprender a respirar

El Prana

Qué es el prana

El prana es el motor que aporta vitalidad a todo lo que no es inerte, la esencia que configura el “todo” en el que vivimos y del que formamos parte. Prana es la bioenergía que encontramos en el aire, en el agua y en la luz solar, y como consecuencia, en los alimentos vivos. Las plantas, los animales y los seres humanos contenemos prana y somos animados por él; generamos y absorbemos esta energía vital en un ciclo sin fin.  

El concepto tiene su origen en las Upanishads, escrituras antiguas de sabiduría ancestral de la India, y significa literalmente «soplo de vida”. En sánscrito se traduce como energía primaria o fuerza vital. En el Ayurveda, el sistema de salud más antiguo del mundo, considerado el origen de la medicina moderna, el prana se refiere a la base vital energética que posibilita todos los procesos fisiológicos, incluyendo cuerpo y mente.​​ 

Prana[Foto de Ale Romo en Unsplash]

Por qué es importante equilibrar nuestro prana

Para lograr transformaciones positivas en este binomio cuerpo-mente, debemos entender la energía que los hace funcionar. El pranaforma parte de nuestro cuerpo sutil. Que no lo veamos no significa que no exista. Tal y como la sangre circula por nuestras venas, el prana circula por los 72.000 Nadis, conductos energéticos del cuerpo, y es esencial para la regeneración celular de los​ principales órganos y tejidos que constituyen nuestro organismo. 

Es importante para nuestro bienestar individual y colectivo trabajar nuestra estructura pránica con el fin de obtener un impacto positivo en nuestra gestión personal y productividad, en nuestra salud y calidad de vida y en nuestras emociones y relaciones personales.

Actualmente, con el exceso de estímulos del mundo moderno y la cantidad de transacciones energéticas que realizamos diariamente en las tareas, proyectos y todo tipo de compromisos que asumimos, necesitamos más energía. 

La respiración y la alimentación son las principales fuentes de prana, por lo que la combinación adecuada de ambas, es ideal para nutrirlo y purificarlo.

prana y alimentación[Foto de Mae Mu en Unsplash]

Reeducación respiratoria

Cuenta una leyenda hindú que cada ser humano nace con un número de respiraciones contadas. Si esto fuese verdad, sería inteligente por nuestra parte cultivar una respiración amplia, profunda y prolongada para que así pueda responder a un patrón respiratorio inductor de longevidad. Una respiración que promueve eros, la energía hacia la vida, en detrimento de thanatos, energía hacia la muerte. Respirando bien, viviremos más y mejor. 

Siendo la respiración lo primero que hacemos cuando llegamos a la vida en la Tierra y lo último que hacemos cuando nos vamos, conviene que la valoremos más y mejor de lo que lo hacemos. Damos por garantizada una condición, que efectivamente nos es dada, el simple acto de respirar, pero que no por ello debemos obviar o subestimar.

respirar[Foto de Mitchell Griest en Unsplash]

Sucede que más del 90% de la población mundial respira mal. Teniendo en cuenta también los elevados índices de enfermedades degenerativas, autoinmunes, oncológicas, neurológicas y mentales que existen, reaprender a respirar reduciría drásticamente la incidencia y el impacto de estas enfermedades en nuestra salud.

La respiración es la base de todo nuestro funcionamiento interno y nuestra conexión con el mundo que nos rodea. Si estamos tranquilos la respiración revela esa tranquilidad y viceversa; lo mismo ocurre con emociones negativas, ​​mente y respiración van de la mano. Esto es una buena noticia, pues a través de la reeducación respiratoria, conseguimos influir de forma positiva en nuestros pensamientos y emociones y por tanto en nuestro bienestar.

Pranayama, la expansión del prana

La práctica de Pranayama proviene del Yoga. El término ayama significa expansión; por eso esta práctica milenaria proporciona la expansión del prana en nuestro propio cuerpo. Conseguimos esto a través de ejercicios respiratorios que al mismo tiempo funcionan como herramientas poderosísimas de autogestión, autorregulación y por tanto de inteligencia emocional. 

Siendo nuestra propia respiración un termómetro emocional, al automatizar el proceso de reeducación respiratoria ganamos consciencia de nosotros mismos. Empezamos a desvendar la tela del autoconocimiento y podemos así aumentar los niveles de autoestima, seguridad y autoconfianza, que nos ayudan a responder mejor a determinados desafíos. 

yoga[Foto de Mor Shani en Unsplash]

Partiendo del principio más básico, la respiración debe ser exclusivamente nasal, utilizamos técnicas específicas que van aumentando gradualmente su complejidad y efectos sobre el organismo:

  • Respiración Abdominal o diafragmática
  • Respiración Completa
  • Respiración con Bandhas, es decir, contracción de plexos o glándulas
  • Respiración Bhastrika o acelerada
  • Respiración Alternada

Esta última, instruida cuando hay un cierto dominio de las anteriores, se conoce como nadhi shodana pranayama  y es ideal para un buen tándem energético de las funciones fisiológicas y psicológicas

características pranaEl mundo gana con este conocimiento aplicado en las diferentes esferas: personas, empresas y organizaciones, escuelas y universidades, deporte y medicina. Esta aplicación práctica, ayudará también en el refuerzo de vínculo individuo consigo mismo e individuo-sociedad. 

Sin embargo, en el momento en que el prana empezó a partir, el cuerpo comenzó a morir. Las otras facultades del cuerpo sintieron que rápidamente perdían su fuerza vital, por lo que corrieron a admitir la supremacía del prana y le pidieron que se quedara

Extracto de texto de una antigua historia védica, relatada en varias Upanishads, recapitulado por David Frawleyen en su libro  “The Secrets of Prana”

Rocío Vázquez Cerviño

Experta en Liderazgo Consciente
+10 años Profesora de Yoga y Meditación

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