9 medidas para preservar los océanos

Las Naciones Unidas exigen tomar medidas para preservar los océanos con fecha límite al 2030, que son esenciales para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Medidas preservación océanos

El 2020 fue un año de inflexión para el compromiso de preservar los océanos por parte de gobiernos y organizaciones. 

Es por eso que Naciones Unidas hace hincapié en uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) destinado completamente al cuidado de la vida submarina.

ODS 14 – “Conservar y utilizar sosteniblemente los océanos, los mares y los recursos marinos” 

Este Objetivo busca que las naciones ubicadas en zonas costeras sigan comprometidas en la disminución de la contaminación de las aguas, originada en gran parte por los desechos y basuras que provienen desde tierra firme. 

Medidas preservación océanos

Todo esto lo aborda la Agenda para el Desarrollo Sostenible con meta en 2030, donde se consignan 9 medidas que le dan cumplimiento al Objetivo 14:

1. Financiación: es esencial aumentar la financiación en ciencias oceánicas para continuar con la investigación de los efectos que la contaminación ha generado en el ecosistema marino, y poder estudiar posibles soluciones.

2. Datos: necesitamos recopilar y conocer los datos de las acciones y proyectos ejecutados para estudiar una posible solución.

3. Participación global: es necesario que se impliquen tanto a usuarios como a gobiernos y empresas para detectar y priorizar problemas y oportunidades en el mar, como ya se hace con la preservación de la zona antártica.

4. Asociaciones internacionales: son importantes para investigaciones en puntos específicos, como ya hacen España, Portugal, Irlanda, Islandia y el Reino Unido para preservar el océano Atlántico con un compromiso conjunto en el que cooperan tecnológicamente y previenen la contaminación costera.

5. Inclusión: las ciencias oceánicas deben ofrecer igualdad de participación para todos los países y géneros, teniendo en cuenta la experiencia de los pueblos indígenas y costeros, en todos los ámbitos, desde foros hasta formaciones.  

6. Estrategia: hay que desarrollar planes estratégicos que apuesten por el desarrollo sostenible, las energías limpias y proyectos innovadores de preservación del agua. 

7. Información accesible: uno de los retos de esta década es que los datos obtenidos sean de fácil acceso para todo el mundo y se consideren de bien común. 

“¿Quién quiere vivir en un lugar donde el aire esté contaminado, el agua esté sucia y no haya peces? Todos tenemos el mismo objetivo. Todos. Vivir en un lugar donde el mar esté limpio, lleno de peces para que los podamos disfrutar de muchísimas maneras”

– Enric Sala.

8. Formación: los océanos van a necesitar cada vez más profesionales y para cubrir esta demanda es necesario ofrecer una educación de nivel.

9. Covid-19: aunque el confinamiento durante la pandemia permitió recuperar zonas verdes e incluso algunas especies volvieron a lugares que habían abandonado, otra consecuencia menos positiva fue el parón de estudios e investigaciones oceánicas que hay que recuperar.

Los gobiernos deben tomar acción para poder acercarnos a los objetivos de la Agenda 2030. El agua es una fuente hídrica que mantiene vivo al planeta, por lo que es esencial preservar los océanos  para alcanzar estos objetivos.

Comparte
Share on whatsapp
Share on telegram
Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on email