Cómo cuidar un huerto urbano en casa

No importa el espacio que tengas. Con estas soluciones podrás cultivar tus propias verduras, hortalizas y frutas donde quieras.

Con la reciente entrada de la primavera los jardines van floreciendo, algunos árboles están dando frutos y nos van entrando más ganas de cuidar las plantas que tenemos en casa o adquirir algunas si es que aún no nos hemos animado, incluso, de hacer un huerto urbano.

Cultivar en casa ya no es tan complicado ni tampoco se necesita una gran logística. Puedes empezar con algunas hierbas aromáticas o una planta de tomates cherry, que tan solicitados son para ensaladas de temporada, para comprobar que eres capaz de mantener un pequeño huerto urbano y casero fácilmente. 

No importa si vives en una casa pequeña o si no tienes terraza, siempre queda algún pequeño rincón que puedes adaptar y convertir en tu espacio verde. Incluso, una pared libre sirve, ya sea en la cocina, el pasillo o el salón, para instalarlo.

Huerto urbano

Con imaginación y aplicando unas sencillas técnicas, podemos convertir un simple balcón, una pared o un pequeño alféizar en un refugio vegetal en medio de la urbe

Con un huerto urbano propio podemos reducir en poco tiempo las visitas a la sección de frutas y verduras del supermercado logrando productos más frescos y ricos.

Sumado a esto, ocuparnos de cuidar este pequeño jardín ayuda a bajar los niveles de estrés y ansiedad propios de las ciudades, nos permitirá reconectar con la naturaleza a través de nuestros alimentos cultivados en casa y físicamente al estar en el exterior, aprovechar los rayos solares para sintetizar algo de vitamina D.

Cada vez son más las personas que se animan a convertirse en su propio hortelano. Además del autoconsumo de vegetales de calidad, se trata de una buena forma de tener el control de los productos y métodos que se utilizan en su producción, diciendo adiós a los productos químicos y a técnicas poco respetuosas con el medio ambiente. 

Eso sí, tendrás que tener paciencia para que tu huerto sobreviva a cada temporada, puesto que los cultivos son estacionales, por lo que es necesario que conozcas al menos qué momento del año es el mejor para plantar cada alimento. 

¿Cuál es el primer paso que tienes que tener en cuenta a la hora de iniciarte en el arte de los huertos urbanos?

En primer lugar,  está la luz. Una buena luminosidad es vital para el mantenimiento sano del huerto. Después, es fundamental disponer de un sistema de drenaje adecuado en las macetas o en la zona de cultivo para que no quede el agua estancada. También, cuándo cultivar o qué sustrato utilizar, ya que cuidar un huerto urbano tiene algunas particularidades con respecto a uno tradicional.

  1. La ubicación

Decidir el espacio que va a ocupar el huerto urbano es vital para lograr el éxito. Debemos crearlo en un lugar ventilado, soleado y que reciba luz natural durante el máximo tiempo posible.

  1. La Luz

La mayor parte de cultivos requiere unas 6 horas de luz directa al día, esto es indiscutible para cultivos de fruto, como el tomate o el pimiento, pero hay otros cultivos algo más flexibles y que se adaptan a condiciones menos luminosas, como las lechugas o la rúcula. Vale la pena investigar un poquito sus necesidades para poder colocarlas en el lugar adecuado.

  1. Su tamaño

No todos los cultivos requieren el mismo tamaño. Los tomates pueden llegar a los dos metros de altura fácilmente, mientras que las fresas se adaptan a una pequeña jardinera colgada de la barandilla de tu balcón sin problemas. Las más recomendables son las hierbas aromáticas como el orégano, romero, eneldo, tomillo que son pequeñas y crecen poco a poco.

  1. Temporada

Nos hemos acostumbrado a ver frutas y verduras que solo se dan en determinada estación durante todo el año y eso hace que nos hayamos desconectado un poco de las temporadas, pero son muy importantes. 

Huerto urbano
Cuando sembramos antes o después del momento ideal, la planta se va a enfrentar a unas adversidades climáticas para las que no está preparada. Conviene dedicar unos minutos a todo lo anterior, ya que una buena preparación conseguirá que el huerto empiece con muy buen pie. 

Para ayudarte con ello te recomendamos una guía gratuita llamada “Cómo hacer un huerto urbano”, que te ayudará como calendario a través del que se puede consultar la mejor época para sembrar, trasplantar y recolectar varias verduras y hortalizas creado por Oxfam Intermón, una organización sin ánimo de lucro que trabaja para construir un futuro sin pobreza.

  1. Riego y drenaje

Cuando sepas dónde vas a colocar el huerto, es la hora de pensar cómo conseguir un buen sistema de drenaje. Canaliza el agua hacia un desagüe, pero si no es posible, una buena alternativa es colocar bandejas debajo de los tiestos o macetas que recojan el agua de riego sobrante. Además, hay que tener en cuenta que los cultivos requieren una notable cantidad de agua por lo que, sí es posible, hay que ponerlos cerca de donde tengas una toma de agua, así regarlo será mucho más cómodo. Para que el huerto sea lo más responsable posible con los recursos, conviene instalar un sistema de riego por goteo. Ahorrarás agua y la tarea será más fácil.

  1. Las macetas

Si vas a cultivar las semillas o plantas en macetas, ten en cuenta que estas deben tener una profundidad de entre 7 y 15 centímetros para que el crecimiento de las plantas sea óptimo.

Muchos cultivos se adaptan bien a la vida en maceta, pero hay algunos que son especialmente productivos en espacios pequeños. Por ejemplo, las hojas verdes para ensalada, como lechugas, espinacas o rúcula, no ocupan espacio y se pueden ir cosechando sus hojas exteriores conforme las vas necesitando sin que la planta deje de crecer.

También existe la posibilidad de reutilizar algunos elementos de uso cotidiano para cultivar nuestro huerto. Por ejemplo, sembrar las semillas en botellas de plástico o en las cajas de madera que usan las fruterías. Crea tus propios viveros o huertos poniendo un poco de tierra en hueveras o envases de yogur vacíos y colocar ahí las semillas. También es posible hacer brotar una semilla colocándola entre papel húmedo o tierra esponjosa.

Huerto urbano

  1. El sustrato

Por obvio que parezca, la mejor tierra para cultivar cualquier huerto es la que se encuentra en cualquier campo labrado. Te invitamos a que aproveches los paseos por el campo y cojas unas bolsas de tierra ya trabajada. No obstante, es conveniente igualmente mezclarlo con sustrato para plantas como compost. Incluso, si quieres ser más minucioso, existe una fórmula adecuada para las verduras y hortalizas, que nos sugiere James Wong, etnobotánico británico, presentador de televisión y diseñador de jardines, en su libro Homegrown Revolution, que propone mezclar 4 partes de sustrato común con 2 partes de compost y 1 parte de tierra agrícola.

Te adelantamos un consejo para tu huerto urbano

si combinas el cultivo de verduras, hortalizas, plantas aromáticas y flores, estarás beneficiando el conjunto, ya que algunas de ellas son repelentes naturales de plagas y hongos.

Recuerda que las hortalizas como la zanahoria no pueden trasplantarse, y que, a la hora de trasplantar, debes hacerlo con mucho cuidado para que las raíces no se dañen. Cuando coloques el tallo en la nueva maceta, presiona ligeramente la tierra y riega inmediatamente.

Las mejores opciones para sembrar

Para los huertos urbanos de terraza y balcón, lo ideal es recurrir a plantas de ciclo corto como los rabanitos, espinacas, acelgas o lechugas. Incluso si tenemos más espacio podemos tener tomates, pepinos, guisantes o judías.

Como estamos en primavera, te dejamos con estas sugerencias:

Berenjena

A principios del mes de abril, es la última oportunidad del año de cultivar berenjena si no queremos aguantar la larga espera hasta el mes de diciembre. Utiliza un semillero, (un envase de yogur vacío y limpio puede ser la alternativa si no tienes semillero), a una temperatura mínima de 20 ºC para sembrar sus semillas, y no será hasta mayo o junio cuando podremos trasplantar, con una distancia entre tallos de 30 cm. La recolección será en agosto.

Calabaza

Si te gusta la calabaza estás de suerte, porque podrás sembrar sus pipas en un semillero desde marzo hasta junio o directamente sobre el terreno o recipiente de cultivo. 15 ºC es la temperatura mínima para su cultivo y entre 18-24 ºC la idónea para su crecimiento. Recuerda, además, que precisa de agua abundante. La cosecha llegará en octubre y noviembre.

Calabacín

Si quieres cultivar calabacín, siembra sus pipas en un semillero o directamente en la tierra en mayo o junio. En este caso, su temperatura mínima de cultivo será de 18 ºC, y precisa de entre 20-28 ºC para un óptimo crecimiento, así como un riego abundante. Su fruto nos deleitará durante todo el verano.

Huerto urbanoPepinos

Si quieres disfrutar de sabrosos pepinos, siembra sus pipas en un semillero resguardado en marzo y abril, o bien directamente en el terreno o recipiente de cultivo en mayo o junio. 18ºC es su temperatura mínima de cultivo y necesita de entre 20-28ºC para un perfecto desarrollo, así como agua abundante. La recogida se realiza gradualmente durante el verano.

Otros factores a tener en cuenta si tienes un huerto en casa

  • El orden de las plantas 

Colócalas para aprovechar mejor el espacio. Pon juntas plantas con diferente porte, como por ejemplo, verduras de crecimiento rápido con otros más lentos, mezcla plantas de flor junto con hortalizas y mezcla hortalizas de hoja con hortalizas de raíz. Así habrá más orden y armonía entre ellas.

  • La humedad de la tierra

Asegúrate de que no se quedan del todo secas y ve regulando los riegos. El truco está en mantener siempre la parte más profunda del sustrato humedecido, pero sin encharcar, ya que esto puede ser igual de perjudicial que si se queda muy seco. Para saber si un sustrato necesita volver a regarse, solo necesitas introducir el dedo (no lo toques sólo por encima, ya que es la parte que antes se seca), si no lo notas húmedo, vuelve a regar.

  • Mantenlas rectas con una guía si la planta lo necesita 

Es la mejor manera de conducirlas para que puedan crecer bien. Así los cultivos pueden disponer de un soporte en el que apoyarse y poder crecer correctamente, se evita que los frutos y hojas se estropeen por contacto con el suelo y se consigue que la luz y el aire puedan llegar bien a toda la planta y se favorezca la maduración homogénea de los frutos.

  • Revisa hojas y tallos 

De esta manera detectar pequeños insectos que puedan ocasionar plagas o enfermedades. En estos casos, debemos actuar sobre todo de una forma preventiva, fortaleciendo nuestras plantas con buenos abonos orgánicos, como el humus de lombriz, y con fertilizantes ecológicos, como el extracto de ortiga, que potencia las defensas naturales de las plantas.


¿Te animas a instalar un huerto urbano en casa y convertirlo en un pequeño pulmón verde en tu hogar?

Pues si es así, a disfrutar de todas las ventajas y beneficios que ofrecen los alimentos naturales cosechados directamente de tu tierra.

Comparte
Compartir en whatsapp
Compartir en telegram
Compartir en facebook
Compartir en linkedin
Compartir en twitter
Compartir en email