Casas autosuficientes: un nuevo modelo de edificación

Las casas autosuficientes son el futuro. Un modelo de vivienda sostenible que utiliza las energías renovables, el aislamiento térmico, la orientación de la edificación y la ventilación para reducir la dependencia energética. Cada vez más empresas apuestan por ellas

Casas autosuficientes

La transición hacia las energías renovables llega al ámbito del hogar con empresas que apuestan por la construcción o rehabilitación de casas pasivas que apenas consumen.

Tenemos muy normalizado el uso de productos sostenibles, pero nos falta dar el gran paso en favor de edificaciones totalmente respetuosas con los ritmos ambientales para crear nuestras casas autosuficientes.

Algunas empresas están haciendo  realidad este sueño sostenible, y han creado viviendas capaces de subsanar por sí mismas sus necesidades energéticas. 

Casas autosuficientes

¿Cómo lo han conseguido? Aliándose con recursos naturales como la lluvia, el sol o el aire.

Este nuevo concepto de vivienda conocido como casas autosuficientes o pasivas, propone auténticos hogares donde las energías renovables son su eje central.

¡ATENCIÓN! Si estás pensando en rehabilitar, comprar o construir una casa respetuosa con el medioambiente, debes solicitar el certificado de Passive House Institute, que acredita la posesión de una vivienda energéticamente independiente.

Lograr que los hogares tengan una demanda energética baja es el mantra de las casas autosuficientes y, para ello, hay que prestarle especial atención a la arquitectura bioclimática de la edificación, es decir, idear el diseño pensando en la orientación de la vivienda, las condiciones climáticas y los recursos alternativos disponibles.

Lo primero que hay que tener en cuenta son las condiciones específicas del lugar y de la edificación, ya que no cualquier vivienda puede ser ecológica.

Casas autosuficientes

Concretando, ¿cuáles son las principales características de las casas autosuficientes? El autoabastecimiento es la condición por excelencia y, para ello, deben darse una serie de características.

En primer lugar, los paneles solares son imprescindibles.

La posición de la casa es fundamental para que las placas produzcan la máxima energía posible. Mal colocados, no sirven de nada. En España, para conseguir el mayor número de horas posibles de sol, la orientación sur suele ser la más efectiva.

Casas autosuficientes

En segundo lugar, la climatización juega también un papel protagonista.

Un concepto que tiene dos vertientes: la temperatura y la limpieza del aire.

Por un lado, para mantener las casas autosuficientes calientes se suele usar la calefacción pasiva, que hace uso de fuentes de calor naturales como el sol, los electrodomésticos e, incluso, las personas.

La calefacción activa es también otra opción que apuesta por métodos tradicionales, como el suelo radiante, pero, en este caso, abastecido por paneles solares.

Por otro lado, la limpieza del aire, es decir, la ventilación, también está en el punto de mira del Passive House Institute. Las casas autosuficientes suelen utilizar ventilación mecánica controlada, es decir, un dispositivo integrado en el edificio que extrae el aire de la habitación y lo renueva a una temperatura adecuada para la vivienda. ¡Un doble flujo de aire en toda regla!

En tercer lugar, no se puede perder de vista el aislamiento térmico.

Es decir, la retención de calor o frío, según convenga, en la vivienda. Materiales celulares, fibrosos y granulares serán tus mejores amigos.

La calidad y orientación de ventanas y puertas a la hora de retener la temperatura de nuestra vivienda pasiva es vital. Por ejemplo, los ventanales de tres capas juegan siempre a favor del aislamiento. Las casas autosuficientes no se pueden permitir puntos de ventilación accidentales.

En cuarto lugar, el reciclado de agua de lluvia puede ser el eslabón que acabe de completar una edificación pasiva.

¿Cuál es la finalidad de recoger agua de la cubierta del edificio para canalizarla? Pues la disminución del uso de instalaciones municipales contaminantes y un respiro en la factura.

Se podría decir que las ventajas de una casa autosuficiente son incontables: 

Ahorras en energía hasta un 75% aproximadamente, tu casa deja de tener dependencia de fuentes contaminantes, las emisiones de CO2 pasan a ser ínfimas con lo que se reduce mucho la huella ambiental…

Es por ello que cada vez son más las empresas españolas que ofrecen esta opción sostenible. 

House Habitat es ejemplo de ello. Construye casas energéticamente eficientes, usando materiales ecológicos como la madera. 

“Nuestra misión es ofrecer soluciones para vivir mediante diferentes tipos de viviendas, pero siempre bajo el paraguas de la ecología”.

Otras empresas, como Medgón, que empezaron creando casas convencionales,  con el tiempo se han especializado en la autosuficiencia. Lo que les movió a decantarse por este modelo de vivienda fue la idea de construir edificios eficientes que ayudasen al planeta y, a la vez, a sus habitantes.

Algunas pueden presumir incluso de galardones. Es el caso de Papik Cases Passives , que cuenta con un premio a la excelencia empresarial en la categoría a la innovación en la construcción por sus casas autosuficientes.

Está claro que en las viviendas pasivas está el futuro.

Comparte