La Antártida: uno de los parajes más protegidos del planeta

Los lugares más inexplorados siempre ganan atractivo. No hay más que ver la Antártida, el continente que alberga el 90% del hielo del planeta y que ha comenzado a recibir oleadas de turistas.

Las condiciones extremas que se viven en este paraje helado hacen que la población nativa sea inexistente, siendo los grupos de investigadores llegados de todas partes sus únicos habitantes. Sin embargo, la llegada de viajeros y turistas hace saltar todas las alarmas de los expertos por el temor a los impactos que la actividad humana puede generar allí.

Antártida[La Antártida. Foto de Henrique Setim en Unsplash]

Pero esta amenaza no es nueva, de hecho ya en 1958 partió el primer barco turístico que navegó las costas antárticas, y desde entonces el flujo de viajeros no ha cesado. Hecho que propició la protección inmediata del lugar. ¿Cómo? Con el Tratado Antártico, un documento que entró en vigor en junio de 1961 y que fue impulsado por 12 países, concretamente por Argentina, Australia, Bélgica, Chile, Francia, Japón, Nueva Zelanda, Noruega, la Unión de Sudáfrica, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, el Reino Unido de Gran Gran Bretaña e Irlanda del Norte y los Estados Unidos de América. Todos ellos con científicos activos en el continente durante el Año Geofísico Internacional (1957-1958). 

Hoy, son más de cincuenta naciones las que se suman a la causa.

explorar la Antártida[Foto de 66 north en Unsplash]

Lejos de ser un tratado olvidado o anticuado, cada año se celebra una Reunión Consultiva del Tratado Antártico para no desatender los debates y necesidades relacionadas con el turismo que llega al continente. Por poner un ejemplo de la importancia de estas reuniones, los acuerdos sobre conservación de las focas y sus hábitats se alcanzaron en estas juntas.

focas en Antártida[Focas en la Antártida. Foto de Torsten Dederichs en Unsplash]

Se podría decir que las directrices impuestas para garantizar las visitas sostenibles son la clave del Tratado Antártico. Unas condiciones que se hacen efectivas al hermanar este documento con la legislación nacional, ya que ésta establece permisos que cualquier visitante debe solicitar antes de viajar al continente.

La regulación del turismo debe ser una prioridad en un territorio virgen y más aún si tenemos en cuenta que es la única actividad económica permitida. Con el Tratado Antártico estaríamos ante una especie de constitución ambiental que aboga por el amor a la naturaleza, la cooperación y la investigación científica.

explorar la Antártida[Foto de Dylan Shaw en Unsplash]

España no dudó en apoyar con su firma esta regulación, de hecho, el Protocolo de Protección Ambiental, conocido como Protocolo de Madrid, es el responsable de que la Antártida se considere “una reserva natural, consagrada a la paz y a la ciencia”

En favor de la protección de este frío lugar surgió también la Asociación Internacional de Operadores Turísticos de la Antártida, que nació en 1991 de la mano de siete empresas que buscaban promover viajes ambientalmente seguros al continente. ¿Siguen activos? Pues sí, de hecho, su página web ofrece información didáctica para los futuros visitantes.

La realidad es que los cruceros son el medio más común para visitar la Antártida. El problema suele tener que ver con las grandes embarcaciones que cuentan con motores y mecanismos que emiten residuos contaminantes. Por ello, no se permite que el barco se atraque en el continente y los turistas solo pueden ver el paisaje en la distancia desde la cubierta o los camarotes.

crucero antártico[Foto de Peter Hansen en Unsplash]

La forma ideal de descubrir este territorio, en consonancia con el Tratado Antártico, pasa por recurrir a barcos pequeños ofertados por empresas de expedición autorizadas. De esta forma, el impacto ambiental será mínimo y aumentarán las concesiones, pues en este tipo de viajes se permite que los viajeros conozcan de cerca el paisaje antártico.

Ten presente que para conocer la Antártida es necesario recurrir a viajes que respeten ambientalmente la biodiversidad del continente.

experiencia Antártida[Foto de Cassie Matias en Unsplash]

Redacción de The Reason Behind

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